Hay un gran número de mujeres, muchas de ella Hispanas, que llevan años llorando en silencio la pérdida de su bebé. Cuando recibieron la noticia de que iban a ser madres sus corazones se llenaron de sorpresa, confusión y temor. Estos sentimientos son muy comunes, incluso en mujeres que desean a su bebé. Muchas mujeres acudieron a la clínica de abortos abrumadas por estos sentimientos y esperando algún tipo de consejería que les puediera ayudar a tomar una decision informada. Pero la única información que recibieron fué la del precio por acabar con la vida de su bebé. Les cobraron por un ultrasonido que no les permitieron ver. Aquellas que insistían, recibían un trato déspota pues las empleadas sabían que en la pantalla había un pequeño ser humano con brazos y piernas ya formadas. No les dijeron lo doloroso que iba a ser el aborto. Ni tenían idea del sufrimiento emocional y espiritual que comenzaría.
 
 

En el año 2000 Voces Por La Vida, con el apoyo del Padre Charlie Goraieb de la Iglesia de St. Catherine’s, comenzó un grupo de ayuda para mujeres que han sufrido un aborto. Es un estudio bíblico especialmente diseñado para ellas en el cual aprenden a aceptarse, a perdonarse y sobre todo reciben el consuelo de saber que Dios las ama y quiere que continúen su vida con esperanza y alegría.

Las mujeres que participaron en el grupo compartieron con nosotras unas experiencias desgarradoras. Era como si su aborto hubiese sucedido el día anterior. Ese dolor que ellas habían cargado por años era tan intenso que no podían ser felices. Sus ojos reflejaban una gran tristeza. Sufrían problemas de depresión, enojo y malestares físicos. Tenían una fuerte creencia de que por haber abortado a su bebé no merecían nada bueno de esta vida y que todo lo malo que les pasaba era un castigo.

El grupo se reunía semanalmente. Se llevó a cabo en Español. El programa incluyó pasajes hermosos de las escrituras los que trajeron consuelo y esperanza a sus corazones. Tuvieron la oportunidad de compartir su experiencia en un lugar seguro donde encontraron amistad y aceptación. En las últimas reuniones ellas hablaron sobre el cambio que hubo en sus vidas. Ahora reían, sus ojos reflejaban una nueva paz y una alegría contagiosa. La experiencia de su aborto nunca la van a olvidar, pero saben que Dios las ama y las perdona. Y ellas se han perdonado a sí mismas. La sanación no vino de una dinámica especial del grupo, ni de nuestras habilidades personales sino del espíritu de Dios que se hizo presente en sus corazones que tanto necesitaban de su consuelo.

Voces Por La Vida invita a las mujeres a participar en el grupo y también anima a aquellas personas que sientan en su corazón el llamado a ayudar frente a las clínicas de aborto dando información y consejo a las mujeres y haciendo oración para que escojan la vida. Una mujer dijo que si alguien hubiera estado ahí para hablar con ella, no hubiera tenido un aborto”. Al estar frente a estas clínicas hemos hablado con madres que han cambiado de opinión y deciden continuar su embarazo. Si todos pusieramos nuestro granito de arena, habría menos abortos.

PARA AQUELLAS MUJERES QUE ESTAN SUFRIENDO EN SILENCIO POR HABER PERDIDO A SU BEBE POR UN ABORTO HAY ESPERANZA. PARA PARTICIPAR EN EL GRUPO O PARA OBTENER INFORMACION CONFIDENCIAL PUEDEN LLAMARNOS. TAMBIEN PODEMOS MANDAR INFORMACION POR CORREO DE MANERA DISCRETA Y CONFIDENCIAL

Voces Por la Vida

(480) 285-6050

e-mail: amiga@vocesporlavida.org